Como sello sobre tu corazón
Hay días, y días, eso decimos todos. Hay días en los cuales te levantas y toca enfrentarse a esos días del que tienes enfrente… cuando ya uno tiene bastante con su día dentro. Vamos, que la cosa no acompaña y una piensa: ¿será que soy yo la que estoy provocando ese mal rollo kármico?