El punto rojo

Caja con punto rojoCuando un expediente en un archivo lleva este punto en su caja, malo. Si no recuerdo mal, es el mismo que nos indica en las bibliotecas que el libro está excluido del préstamo por las razones que sean.

En el caso de un archivo, indica que está fuera de consulta. También puede ser por varias razones, imagino. Pero casi seguro sea porque consultarlo supone un peligro tanto para el documento como para la propia persona que decide arriesgarse a abrir esa caja.

… Claro, luego me pregunto por qué tengo a veces pesadillas rarunas por la noche. Cosas que se mueven, insectos, ataques. Conclusión: a mí no me van las “pelis con bicho”, así que eso tiene que ser porque ya he visto el interior de unas cuantas de esas cajas de los horrores: las cajas del punto rojo de los archivos (léase con sonido de trueno al final de la frase).

Dicen que compartir los miedos es bueno para superar los traumas. Pero no digáis luego que no os advertí…

ADVERTENCIA: Las imágenes siguientes pueden herir su sensibilidad.

La primera imagen ya promete, aunque todavía no asusta. Es un montaje con dos carpetillas y una cinta de archivo muy bien colocado que intenta evitar pérdidas en el interior durante el traslado de la caja. Piénsatelo muy mucho antes de desatar esa cinta.

Pero, si lo haces, casi seguro que hallarás algo parecido a esto:

Imagen del expediente

Así en las fotos, no se puede apreciar que cuando retiras esas dos sencillas capas de papel con cuidado extremo unos cuantos fragmentos de papel e ingente cantidad de polvillo sale despedido del interior. El sencillo gesto de abrirlo supone una proeza, acompañado por ese crujidito inimitable hecho por el papel de buena calidad con siglos a sus espaldas. Y, cuando en el mismo archivo vuelves a colocar ese sencillo montaje de protección, la mesa del archivero se ha convertido en un campo de batalla, con restos indefinibles de todo tipo.

Hojas adheridas: imposible leer el interior de los cuadernillos.

Y, ahora, llega la temible pregunta: ¿merecerá la pena?

Después de esta visión hacerme esa pregunta así en frío me suele provocar un estremecimiento. Si al acabar la carrera me hubiesen preguntado eso a bocajarro, después de enseñarme esta caja… hubiera salido corriendo, dejando los guantes y los zapatos olvidados en mi huida, a estilo cómic.

Un laberinto de galerías, en apariencia interminable.

Pero ahora no, amigos míos. Ahora esa pregunta me provoca un desafío, me provoca un crujimiento de nudillos y casi me hace sentir como si al ponerme la bata me transformase en una súper-heroína. ¿Merecerá la pena? La respuesta completa ya la di en este post. Así que no voy a repetirme.

Ahora sé que nada es imposible. Y que una reintegradora mecánica ya no es tan imprescindible, porque se trata de estabilizarlo y de permitir su consulta, una consulta que por lo demás va a ser restringida y en extremo cuidadosa.

Tan irrecuperable como algunas hojas, devoradas por la humedad y nuestros microamigos.

Porque, si alguien no lo lee, ese documento está muerto. La historia que no se lee, no se conoce. Un documento no puede ser nunca una pieza intocable de museo: está concebido para ser leído.

¿Voy yo a consentir su olvido, en conciencia, pudiendo tener estas dos manos para evitarlo? Puede haber cosas inabordables, pero esta no es una de ellas.  Por supuesto que no.

… Ya lo iremos viendo.

10 Comentarios

  1. Ruth

    uf si… mete miedo de verdad. Pero eso es lo que nos gusta a nosotras, que amamos nuestras profesiones, el trabajo dificil, lo que otros rechazarían, por no “perder su valioso tiempo”, por no calentarse la cabeza o simplemente por ignorancia…. suerte y disfruta

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    • Raquel Alonso

      Has dado en el clavo, Ruth: por amor a nuestra profesión nos gustan los desafíos. ¡Ole!

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  2. Fernando

    Increible el legajo, la verdad que hay que echarle valor, yo sin mas el otro día recibí a un señor que quería hacerme una consulta… pase, pase
    y saca una bolsa negra de basura , me temía lo peor… y efectivamente sdentro un libro, tapas de madera, cubierta de piel y al abrirlo los bichitos corrian por la mesa, despues de un buen rato hablando con él… decidio que no valía la pena perder el tiempo, bueno amigo por lo menos quitele un poco el barro, polvo y cadaveres que estaban entre sus maltrechas hojas y mate a todos los residentes aunque sea fumigandolo, una pena descanse en paz.
    Valiente veremos la evolución del tuyo.
    Saludos

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    • Raquel Alonso

      Ay, ay, la conservación… esa disciplina que asegura que bellos ejemplares no acaben difuntos en una bolsa de basura. ¡Muchas gracias por compartir, Fernando! Por cierto, valiente tú, sin duda, al dejarlo pasar… que la bolsa de basura como funda ya daba miedo de por sí y prometía más que el punto rojo 😉

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  3. Díscola

    Madre mía! Si consigues arreglar eso, es para quitarse el peluquín 🙂
    Feliz finde Raquel!

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  4. Pipocass Handmade

    Cada vez me parece más interesante tu trabajo!!!! Casi expediente X pero en papel! Chapeau!!!!

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    • Raquel Alonso

      ¡Muchas gracias Paula! Casi casi expediente X, por lo menos “expediente” lo es por definición 😉

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  5. CMGArte

    Cada día encuentro tu trabajo más interesante y apasionante.

    Sin duda alguna, cuando te pones la bata te transformas en un súper-heroína!!!

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    • Raquel Alonso

      ¡Muchas gracias Cristina! Estoy pensando en poner mi logo a la bata. Sin él, como uniforme de heroína se ve un poco estándar… 😉

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